Hipnosis para el dolor crónico

Hipnosis regresiva para el dolor crónico

Numerosos estudios certifican que la hipnosis regresiva funciona para tratar el dolor.

Dolor físico

En 1955 la Asociación Médica Británica reconoció los beneficios de la hipnosis como tratamiento para diferentes dolencias y en particular, para el alivio del dolor.

En 2000, los investigadores del Centro Médico Beth Israel de Boston descubrieron, que la hipnosis reduce el dolor, el tiempo de cirugía y mejora la seguridad.

El ensayo realizado con 241 pacientes demostró que los pacientes que utilizaban la hipnosis durante la cirugía necesitaban menos medicación, tenían signos vitales más estables y abandonaban antes el quirófano.

Un gran número de hospitales en todo el mundo utilizan la hipnosis para reducir el dolor y las molestias, acelerar la curación y reducir el costo de la cirugía.

El alivio del dolor mediante la hipnosis regresiva también se utiliza en las unidades de quemados de los principales hospitales.

Para el manejo del dolor se pueden utilizar medicamentos analgésicos que suelen ser eficaces pero que tienen efectos secundarios, o se puede utilizar la hipnosis. La ventaja de la hipnosis  regresiva es que no tiene ningún efecto secundario.

Es importante destacar que la terapia regresiva solo debe utilizarse cuando el dolor haya sido previamente diagnostico por un médico. En algunos casos  el dolor puede esconder algún problema de salud no diagnosticado.

El dolor es la alarma del cuerpo de que algo está mal. El dolor es un mensajero. Revela la resistencia al verdadero y natural yo.

La terapia regresiva identifica las verdaderas causas del dolor y lo eliminan, o trabajan en el síntoma mismo (el dolor) y reducen su intensidad.

 La hipnosis regresiva ayuda a los clientes a activar el mecanismo interno de curación y a usar el poder de la mente para curar el cuerpo. 

Una causa científica que explica por qué la hipnosis regresiva es tan eficaz, es que en el estado que produce, generalmente una relajación profunda, dispara la producción de endorfinas por parte de nuestro organismo, que tiene un efecto 20 veces superior a la morfina.

Dolor emocional.

Del mismo modo, me ha pasado con varios pacientes que me llegan para hacer hipnosis regresiva, suelen tener tendencias a cargarse de rabia y al trabajar con ellos, hay historias de abusos sexuales y maltratos físicos en el pasado.

Algunos de ellos ni siquiera los recuerdan, pero el dolor que les provocó aquel suceso es el que les lleva a mostrar comportamientos violentos en el actualidad.

Uno de ellos, experimentó durante la sesión de hipnosis regresiva cómo su padre propinó una paliza a su madre mientras ésta estaba embarazada de él. Repetía continuamente: me siento atrapado y mi padre me va a matar, no tengo escapatoria.

¿Cómo trabaja la hipnosis el dolor crónico?

Bien, pues esta persona cada vez que algo se truncaba en su vida, reaccionaba de una forma muy violenta.

Hasta hacer la regresión no comprendía el motivo por el que se ponía tan fuera de sí.

A partir, de esta experiencia regresiva comenzó a comprender que cada vez que algo no salía como él quería, de alguna forma lo asociaba a nivel subconsciente como que la vida le iba en ello, por eso respondía con tanta cólera, como si estuviera defendiendo su propia vida.

Al sanar aquel recuerdo, su cólera desapareció. 

Es por ello, que aludiendo a la famosa frase: no juzgues y no serás juzgado, te invito a que la próxima vez que veas a alguien actuar de forma descabellada, en vez de criticarle a él/ella como si fuera la peor persona del mundo, medítalo, porque quizás hay algún problema (trauma) en su interior que le impide hacerlo mejor.

Por eso cuando realizo hipnosis regresiva, mi consejo es que cuando veamos a alguien sufrir de una u otra forma, simplemente nos limitemos a escucharle, para ayudarle a desahogarse.

Le podemos aconsejar que haga terapia para poder dejar de sentir ese miedo, frustración, tristeza…, pero nunca caigamos en la tentación de decir: debes ser mejor persona, debes dejar de tener miedo…

Con esos consejos, lo único que logramos es fomentar su culpa, y la culpa no favorece a nadie, ni al que la padece ni a los que le rodean, porque cuando la culpa nos quema también solemos proyectarla hacia afuera.

Hay personas que se sienten culpable por su comportamiento, y como es demasiado doloroso reconocer su culpa por haber hecho daño a alguien que incluso le quiere, al final acaba haciendo responsable a su “víctima”.

Proyecta su comportamiento diciendo que le ha provocado para actuar así, en un intento de su ego por sacar la culpa fuera.

Ello le ayuda a autojustificarse para volver a agredir a esa persona, cuando en realidad el maltratador a quien en realidad odia es a sí mismo.

Mientras se siga sintiendo culpable, no saldrá de esa dinámica.

Es importante que asuma la responsabilidad de sus actos, pero desde una actitud de autoperdón, y desde ahí podrá empezar a hacer cambios profundos con la terapia de hipnosis regresiva.

De hecho, son muchas las que me dicen cuando les doy de alta que han empezado a ver la vida de otro modo, que se sienten felices haciendo lo mismo que antes, porque han aprendido a disfrutar mucho más de cada instante de su vida y a relativizar todo lo que antes les disgustaba sobremanera.

Y como me decía hace tiempo un chico: siento que cada vez me tienen que meter más el dedo en la llaga para que yo salte, porque en realidad ya no hay llagas donde meter el dedo, cuando antes entraba en discusión a la primera de cambio.

👉 SOLICITAR INFORMACIÓN

Opiniones sobre la Hipnosis Regresiva.